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Tendencias

Los 7 buenos hábitos del Comunicador exitoso

Quienes enfrentan el ardúo camino de llevar adelante las comunicaciones internas de una compañía u organización ponen a prueba todo su ingenio para llegar al corazón de los colaboradores. Quienes consiguen buenos resultados realizan algunas prácticas que los empujan al logro de sus objetivos.


No subestimes a ningún colaborador

Todo colaborador tiene más o menos formación pero conoce su tarea mejor que el encargado de Comunicación o de Recursos Humanos. Por eso cuando desarrolles una pieza de comunicación interna tratá igual al director general como al operario de menor nivel en la compañía. Todos tienen algo que compartir con la empresa.

Cada acción que llevás adelante tiene que ser la mejor para ese momento

Si surgió la necesidad de comunicar algo ponele toda tu energía para que esa pieza sea justo lo que precisás, sea un email o un libro corporativo. Cada momento de una empresa es diferente y tu comunicación se tiene que adaptar y ser exitosa.

Definí una estrategia clara

Conocé a fondo tu campo de trabajo. Realizá una buena auditoría de comunicación que te permita saber cómo es tu público, con qué canales de difusión contás y cuáles son los objetivos de tu compañía. De esta forma, la estrategia de trabajo será más fácil de desarrollar y el límite solo lo pone tu creatividad.

Pensá en nuevos canales de comunicación

Al pensar en canales es sencillo caer en los habituales: cartelera, email, intranet, etc. Lo que comuniques no llega a los colaboradores de la misma forma y tenemos que esforzarnos por estar en más lugares para que nadie se quede sin saber qué queremos decir. Máquina de café, baños, espacio de fumadores, fotocopiadora... ¿por qué no?

Planteá objetivos alcanzables

En la planificación que realices no te quedes solo en la meta mayor. En comunicación, como en otros ámbitos laborales, los pequeños logros son escalones para llegar al anhelado premio. Planteá varios objetivos menores y alcanzables en el corto plazo para ir ganando peso en la toma de decisiones y sentirte más a gusto.

Abrí varios canales de feedback

Todos tienen algo que contar, abrí los canales que permitan llegar a vos con la historia de cada uno, sus ideas de mejora o cualquier consulta que quieran hacerte. Casilla de email, intranet, redes sociales, buzón de sugerencias... Lo más importante: respondé rápido dentro de tus posibilidades, sea positiva o negativa tu respuesta.

Bajá a tierra la cultura y los valores de tu organización

Todos hablan de la cultura, de la visión, la misión y los valores de la organización, pero, ¿entienden los colaboradores realmente de qué se trata? Pregoná con ejemplos del día a día en los distintos puestos de trabajo y cómo cada uno imprime los valores en sus tareas cotidianas.

Y lo más importante: creé siempre en lo que comunicás. Muchos te van a criticar o decir algo de lo que hacés, pero dicen que no hay nada mejor para que te conozcan o para difundir una idea que todos hablen de ella.